Querido opositor (y no opositor):
Si estás pasando por un proceso de oposición o conoces a alguien que esté pasando por ello, esta entrada es para ti. Abordaremos las principales sensaciones y emociones que acompañan el proceso y plantearemos formas de cuidarnos en este camino tan complicado que, a veces, hace que nos olvidemos de la persona que lleva el proceso.
¿Te quedas?
Comencemos 🙂
Índice
ToggleLa montaña rusa emocional de opositar
Como ya sabes, el proceso de oposición es un camino largo y exigente, donde la dedicación y el esfuerzo son clave. Pero… ¿realmente conoces todo lo que implica el proceso?
Si imaginamos un iceberg y nos centramos solo en «lo que se ve», podríamos pensar que opositar implica dedicar horas de estudio, renunciar a planes sociales y ajustar tu presupuesto. Pero debajo de lo que está en la superficie se esconden otras realidades que quizás no todos ven como son soledad, ansiedad, incomprensión, baja autoestima, presión social, resultados no esperados, miedo, incertidumbre, frustración y autoexigencia, entre otras.
¿Te sientes reflejado/a con la siguiente imagen?

Sin embargo, no todo es negativo. También hay aspectos que iluminan este proceso como pueden ser el crecimiento personal, la estabilidad a largo plazo, el establecimiento de metas, la vocación, la confianza en ti mismo/a y la ilusión.

Así que si alguna vez te has preguntado «¿es normal sentirme desmotivado/a o abrumado/a mientras preparo una oposición?”, la respuesta es sí. Es completamente normal vivir altibajos y experimentar esta montaña rusa emocional durante el proceso. La clave está en saber reconocer estas luces y sombras que forman parte del camino y aprender a gestionarlas para que no te paralicen. Si estás pasando por un proceso de oposición, te invitamos a que puedas reflexionar ¿qué es lo que alumbra y mantiene tu proceso?, ¿cuánto peso tiene para ti?
La cesta de huevos
Ahora bien, te estarás preguntando «¿cómo puedo gestionar todas esas emociones para que no me paralicen?». Como en casi todo, no existe una fórmula mágica, pero queremos proponerte un ejercicio práctico que creemos que te puede ayudar 🙂
Te presentamos «la cesta de huevos»:
Dibuja una cesta grande e imagina que esa cesta es tu vida. Dentro de ella dibuja los huevos que representan tus áreas vitales (familia, ocio, pareja, salud…) y serán más grandes o más pequeños en función del tiempo y energía que les dediques, tanto a nivel físico como mental.
¿Qué observas?
Probablemente haya quedado algo parecido a esta que te ponemos a continuación y, en tu cesta, el huevo de la oposición también ocupa mucho espacio, ¿verdad?

Y ahora… ¿cómo podemos mejorar esto?
Autocuidado durante la oposición: cómo calmar la ansiedad sin dejar de estudiar
Es una realidad que el huevo de la oposición va a ser más grande que el resto, pues estás invirtiendo en él gran parte de tu tiempo y energía. Sin embargo, para tu bienestar, es muy importante no descuidar el resto de áreas y poder equilibrarlas un poco.
Para ello, queremos invitarte a prestar atención a otro de los huevos, el del autocuidado. Cuidarte no significa dejar de estudiar, sino encontrar espacios para ti mismo/a donde puedas recargar energía y gestionar mejor esa montaña rusa emocional de la que hablábamos. ¿Cómo puedes hacer esto?
- Busca qué cosas te hacen sentir bien para poder regularte después de pasarte horas estudiando. Para unos puede ser quedar con los amigos o hacer deporte y para ti puede ser poner música y darte un baño de espuma. Encuentras aquellas pequeñas cositas que en el día a día puedan proporcionarte bienestar.
- Entiende sin juzgarte que no siempre puedes estar al 100%. La atención y el rendimiento no son estables, por lo que va a haber momentos en los que te resulte más difícil concentrarte. Es fundamental que puedas ser compasivo/a contigo mismo/a en los días menos productivos.
- Trata de no compararte. Sabemos que este es un punto muy complicado, pero intenta observarte cuando lo hagas y pregúntate qué te aporta esa comparación ya que, a menudo, nos puede llevar a la temida frustración y procrastinación.
- Intenta poner la mirada en ti mismo/a y en tu propio proceso. Pregúntate desde ahí qué es para ti ser productivo/a y cuáles son tus necesidades y áreas que también necesitan atención y cuidado.
Esperamos que estos puntos esto pueda ayudarte a equilibrar un poquito mas esta cesta de huevos y transitar mejor esa montaña rusa emocional que es la oposición.
Para terminar, nos gustaría compartir esta reflexión que nos regaló hace poco una de nuestras pacientes y que da totalmente en el clavo:
“Quiero ser una persona que oposita y no una opositora”. 🎯✨
Por último…
Este y otros muchos aspectos, suelen ser un tema de ayuda en psicología y que trabajamos con nuestros pacientes en consulta. Si al leer esto te has sentido identificado o te ha provocado alguna reflexión, puedes pedir ayuda a alguien de tu entorno. Y recuerda que tenemos agenda abierta para poder ayudarte desde la terapia sistémica.
Trabajamos con terapia individual, terapia familiar sistémica o terapia de pareja online. Te animamos a pedirnos información rellenando el formulario que encontrarás en esta página web o enviándonos un correo electrónico a info@comerseelcocopsicologia.com
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