¿A qué te suena la palabra “autocuidado”? ¿Entras al post para conocerla? ¿O, estás familiarizada con ella en tu día a día, pero estás por aquí para ver si descubres algo nuevo?
Sea como sea, ¡bienvenida/o!
No importa en qué momento de tu etapa vital estés leyendo esto, ¡te va a ser útil! El autocuidado emocional y físico es un aspecto esencial para tener un nivel óptimo de bienestar y una de las claves más importantes para equilibrar las demandas del mundo exterior con nuestro estado físico, emocional y mental.
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Acostumbramos a ver personas que creen que autocuidarse tiene que ver con darse grandes caprichos, para lo que comentan no tener tiempo o dinero. Vemos a veces en redes sociales a personas influyentes que disfrutan de un día de spa, se van un fin de semana de desconexión a una casita rural o tienen un “arsenal” de cremas de noche. ¡Complicado alcanzar ese nivel de autocuidado si creemos que es el único válido!
Autocuidarse puede ser más sencillo de lo que crees…
Realmente, autocuidarse tiene que ver con cualquier pequeño gesto que incorporemos en nuestro día a día que tenga el fin de tenernos más en cuenta a nosotros mismos.
Te animamos a preguntarte ¿qué necesitaría al llegar a casa, para terminar mejor el día? ¿Se te ha ocurrido algo? Date unos momentos para pensar. Si no, no te preocupes, porque a continuación, te vamos a dar más ideas.
Conectar con mis necesidades y… ¿ahora?
Además de ayudarte a identificar cómo conectar con tu autocuidado, el objetivo con el que escribimos este post es que ¡puedas ampliar las máximas opciones posibles para cuidarte! Y dirás, ¿cómo?
Pues es que está genial si tu checklist de autocuidado es algo parecido a esto:
- Ir al gym para cumplir con mis rigurosos minutos en la cinta.
- Salir de fiesta para no perderme el salseo de la noche.
- Ir de compras para que no se me pase la última colección de Amancio.
- Seguir mi rutina de potingues día y noche.
Más opciones de autocuidado…
Pero, además, es que el autocuidado se divide en varios tipos: espiritual, emocional, social, mental y físico. Entonces, se nos ocurre plantearte, a ver si te encaja alguna y nos la “robas”, estas otras opciones de autocuidado:
- A nivel emocional:
- Tener tu hora de desahogo con tu psicóloga preferida 😉
- Cuidar tu diálogo interno: hablarte con cariño y respeto.
- A nivel físico:
- Creerte Arguiñano y cocinar esa receta con la que se te hace la boca agua.
- Pasear mientras escuchas tu BSO favorita.
- A nivel mental:
- Coger tus pinturas olvidadas y marcarte un Picasso sobre el papel de acuarela.
- Ponerte un podcast de ese tema del que te quieres hacer experta.
- A nivel social:
- Tarde de marujeo con tus amigos y un café Bombón.
- Planear un plan especial con ese amigo/a que lleváis tiempo posponiendo
- A nivel espiritual:
- Dedicarte un ratito de meditación y silencio
- Darte las gracias por quererte y cuidarte esta semana.
Sea como sea, ¡piensa en ti!
Con esto, puede que te hayas dado cuenta de que en realidad hay muchas formas de autocuidarse que pasan desapercibidas. Lo importante es que encuentres las tuyas, por pequeñas que sean, teniendo en cuenta siempre lo que necesitas.
Igual ya te has imaginado que el autocuidado es un hábito y, como otros, debemos irlo incorporando a nuestro día a día, poco a poco, al principio de manera más consciente para que, con el tiempo, nos sea más natural y automático. Si decides empezar a tenerlo en cuenta ¡estarás apostando por ti y tu bienestar!
Además, el autocuidado tiene múltiples beneficios y entre ellos puede que notes que se reducen tus niveles de estrés, que tienes menos cambios de humor repentinos, que eres más capaz de hacer frente a los retos diarios…
Muchas veces olvidamos cuidarnos porque vivimos en piloto automático. Si te ocurre, puede ayudarte leer nuestro artículo sobre estrés y cansancio: cómo sentirme mejor.
Por último…
Este y otros muchos aspectos, suelen ser un tema de ayuda en psicología y que trabajamos con nuestros pacientes en consulta. Si al leer esto te has sentido identificado o te ha provocado alguna reflexión, puedes pedir ayuda a alguien de tu entorno. Y recuerda que tenemos agenda abierta para poder ayudarte desde la terapia sistémica.
Trabajamos con terapia individual, terapia familiar sistémica o terapia de pareja online. Te animamos a pedirnos información rellenando el formulario que encontrarás en esta página web o enviándonos un correo electrónico a info@comerseelcocopsicologia.com
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