Poner límites podría ayudarte a construir y mantener relaciones saludables. También, a mantener el equilibrio entre tus necesidades y las de los demás. Así, evitas situaciones conflictivas de una manera efectiva y respetuosa.
Es cierto que existe una dualidad entre poner límites y no, ya que, por un lado, te ayudan a tener más energía y seguridad, pero por otro, pueden generarte malestar a la hora de ponerlos. A continuación, te describimos de una manera estas dos partes:
Índice
ToggleLa parte agradable de poner límites en tus relaciones
- Te sientes bien contigo misma.
- No permites que se sigan aprovechando/beneficiando de la situación.
- Permites que se te escuche y que se te tenga en cuenta.
- Priorizas tus necesidades.
- Generas un cambio que disminuye tu malestar.
La parte difícil de poner límites
- Sientes miedo a cómo pueda reaccionar el otro.
- Toleras el enfado de la otra persona.
- Te enfrentas a una situación nueva.
- Gestionas cómo actuar desde un lugar diferente.
- Aparecen emociones negativas como la culpa.
A la hora de hablar de poner límites, tenemos que mencionar el término asertividad. Este término, tiene que ver con sentir lo desagradable de poner límites ya que, si estableces límites claros a través de la comunicación asertiva, evitarás gran parte de ese malestar.
Qué es la comunicación asertiva y cómo ayuda a poner límites
Es aquella forma de comunicación en la que una persona expresa sus pensamientos, opiniones y sentimientos de manera clara, directa y respetuosa.
Existen tres tipos de comunicación: el estilo pasivo, el asertivo y el agresivo.
- El pasivo sería aquel que se calla por miedo a lo que le puedan decir. Por tanto, respetaría a los demás, pero no defendería sus derechos.
- El asertivo sería el que expresa abiertamente sus sentimientos y pensamientos de manera respetuosa. Respeta a los demás y defiende sus derechos.
- El agresivo sería aquel estilo que defiende sus derechos desde la rabia, sin tener en cuenta al otro. Por tanto, no tendría respeto hacia los demás pero sí a sí mismo.
Practicar la comunicación asertiva puede ayudarte a poner límites de manera que sientas que tienes respeto hacia tí mismo y hacia los demás.
Por qué a veces cuesta poner límites
- Haber vivido relaciones tóxicas que hacen que tengas miedo a esas represalias que hayas vivido en el pasado.
- Falta de habilidades comunicativas.
- Herida de abandono o rechazo en la que sientes que si pones límites es más probable que te abandonen o te dejen de lado.
- Apego inseguro a través del cual la desconfianza hacia los demás hace que pongas límites poco claros o muy rígidos.
- Padres autoritarios o culpabilizadores que no vean la importancia de validar emociones y no te permiten creer que tengasderecho a ponerlos.
Qué puede ayudarte a empezar a poner límites
- Expresar cómo te sientes o hablar de lo que necesitas.
- Especificar lo que no toleras.
- Alternativas o consecuencias para poder llegar a un acuerdo.
Como explicábamos en nuestro artículo sobre mensajes que influyen en tu autoestima, muchas creencias sobre nosotros mismos se construyen a partir de lo que hemos escuchado en nuestras relaciones.
Por último…
Este y otros muchos aspectos, suelen ser un tema de ayuda en psicología y que trabajamos con nuestros pacientes en consulta. Si al leer esto te has sentido identificado o te ha provocado alguna reflexión, puedes pedir ayuda a alguien de tu entorno. Y recuerda que tenemos agenda abierta para poder ayudarte desde la terapia sistémica.
Trabajamos con terapia individual, terapia familiar sistémica o terapia de pareja online. Te animamos a pedirnos información rellenando el formulario que encontrarás en esta página web o enviándonos un correo electrónico a info@comerseelcocopsicologia.com
Si te ha gustado esta entrada, tenemos disponible la versión reducida en nuestro Instagram, por si quieres compartirlo con alguien que creas que le puede venir bien. Además, compartimos contenido sobre otros temas de salud mental. Si te apetece echarle un vistazo, nos encontrarás en https://www.instagram.com/comerseelcoco_/



