A veces, ante situaciones que nos producen incomodidad o que nos preocupan por ver sufrir a la otra persona, queremos ayudar y tratamos de ponerle solución al problema rápidamente. ¿Te suena esto? A todos nos ha pasado alguna vez.
En este intento desesperado de hacer desaparecer de la otra persona aquello que le preocupa a él y que nos incomoda a nosotros porque le vemos sufriendo y con un ánimo bajo, podemos caer en invalidar su emoción.
Seguro que te ha pasado alguna vez que pensando que dabas un consejo con la mejor de las intenciones, la otra persona se ha ofendido o le ha molestado. ¿Verdad?
Si quieres conocer cómo hacerlo mejor, estar más presente, de manera práctica y con ejemplos, quédate en este blog y te contamos cómo…
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Toggle¿Cómo ayudar a alguien que me necesita?
La primera clave que nos gustaría transmitirte es no precipitarte a resolverle el problema, si no acompañarle desde tu presencia, escucha y paciencia.
La segunda clave es que nos mantengamos regulados y en calma, dentro de lo posible, para que nuestras propias emociones (por ejemplo, enfado, preocupación o angustia) no controlen, guíen o boicoteen la ayuda que realmente queremos brindarle a esa persona que nos necesita.
Es normal que nos cueste mantenernos tranquilos, porque nos impacta y activa emocionalmente lo que la otra persona, a quien queremos ayudar, nos está contando; porque es alguien importante para nosotros, porque le ha sucedido algo grave o porque se muestra muy nervioso y demanda una solución rápida.
A pesar de ello, cuanto más tengamos en cuenta la segunda clave descrita antes, más capacidad tendremos para cognitivamente valorar opciones, plantear soluciones y ejecutar acciones para esa persona, si fuese necesario.
Además, en línea de la primera clave, te invitamos a que, aunque parezca que lo principal pueda ser buscar una solución, seas muy consciente de atender y sostener emocionalmente a la persona.
Y no invalidar.
¿Y no invalidar? Igual te preguntas qué es eso o cómo poder hacerlo. Si tienes ya claras estas dos claves, continúa leyendo para descubrir más.
¿Qué hacer para no invalidar las emociones del otro?
Ser paciente y mantener la calma
La emoción de preocupación que podemos sentir en nosotros al ver que el otro está mal, puede hacernos insistentes, ansiosos o machacantes en que el otro se abra y sincere lo antes posible con nosotros para saber que le pasa.
Mejor, podrías intentar decirle: “Entiendo que esto es difícil para ti. Tómate un respiro si lo necesitas y cuando estés listo podemos hablarlo con calma”.
Aunque sabemos lo complicado que puede ser sostener una emoción desagradable en alguien que te importa (que se muestra, por ejemplo, en llanto desconsolado), también es importante la calma y la serenidad que le puedas aportar, así como el espacio y el tiempo que necesite.
Le darás la sensación de ser una persona que le respeta y está disponible para cuando él se sienta preparado.
Cómo saber escuchar activamente
Vamos a guiarnos por esa frase que todos hemos escuchado alguna vez, que es original del filósofo Zenón de Citio que decía algo así como “la razón por la que tenemos dos orejas y una sola boca es porque tenemos que escuchar más y hablar menos.”
La otra persona se va a sentir escuchada cuando se le preste atención, sin interrupciones y el foco esté puesto en lo que esté contando.
Algo así como decir: “Estoy aquí para escucharte. Cuéntame qué ha pasado” puede ser de gran ayuda.
No tengas prisa y tómate el tiempo para entender lo que le está pasando, así como también hacer preguntas que te hagan entender mejor la historia y cómo esa persona la ha vivido.
Tener la habilidad de escuchar produce en el otro un alivio y una mejora de su regulación emocional (puede que ya le notes algo más tranquilo), aunque no hayamos intervenido ni resuelto todavía el problema.
No cuestionar las emociones del otro
Es normal que, al escuchar el problema del otro, podamos pensar por dentro cosas como: “qué tontería”, “tampoco es para tanto”, “no merece la pena” …
Sin embargo, es mejor que esas frases no se las comuniquemos a la persona, porque ¿verdaderamente podrían ayudarla? Probablemente no. Y recordemos que nuestro objetivo es ese: ayudar.
Además, aunque nos parezca que son simplemente una frase, sin maldad, esa persona puede sentirse muy invalidada y resultarle bastante hiriente. Entonces, te recomendamos que evites frases en las que puedas criticar o minimizar cómo se siente esa persona.
Recuerda que desde fuera es más fácil ver las cosas desde otra perspectiva.
Puedes probar a decir: “Es normal que te sientas así, no estoy aquí para juzgarte” y de esa manera conseguirás crear un espacio seguro, en el que la otra persona sienta que puede abrirse y expresarse libremente.
Ofrecer apoyo de forma correcta
Este punto queríamos que fuese el último porque plantea una alternativa en el momento en el que ya vamos a buscar opciones. Muchas veces, solemos caer en dar solución, a veces desde nuestra preocupación, como decíamos al inicio del post, sin saber lo que la otra persona realmente necesita.
Y lo mismo piensas: “Ya, pero mejor decir algo por probar si acierto, ¿no?” Pues te proponemos, antes, intentar preguntar a la otra persona, para poder ofrecerla un mejor apoyo.
Algo como: “Cuenta conmigo. Dime qué necesitas o qué puedo hacer para que te sientas mejor”.
A veces, el otro puede necesitar algo tan “sencillo” como una charla, un abrazo o pasar tiempo a solas.
Tan “sencillo” como estar presentes.
Y si te gustaría seguir aprendiendo sobre psicología y cómo entender y cuidar más tus relaciones, te podría resultar de interés otro de nuestros blog sobre Responsabilidad Afectiva: https://www.comerseelcocopsicologia.com/responsabilidad-afectiva-claves
Por último…
Este y otros muchos aspectos, suelen ser un tema de ayuda en psicología y que trabajamos con nuestros pacientes en consulta. Si al leer esto te has sentido identificado o te ha provocado alguna reflexión, puedes pedir ayuda a alguien de tu entorno. Y recuerda que tenemos agenda abierta para poder ayudarte desde la terapia sistémica.
Trabajamos con terapia individual, terapia familiar sistémica o terapia de pareja online. Te animamos a pedirnos información rellenando el formulario que encontrarás en esta página web o enviándonos un correo electrónico a info@comerseelcocopsicologia.com
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