¿Te has dado cuenta de la cantidad de veces que piensas en el futuro? ¿Y de cuántas veces lo haces desde el miedo o la preocupación constante? Anticipar escenarios negativos puede parecer una forma de prepararte, pero muchas veces solo alimenta la ansiedad. ¿Te has pasado noches sin dormir pensando en todo lo que podría salir mal? Si te suena, quédate hasta el final de este blog.
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Toggle¿Qué es lo que suele ocurrir cuando nos anticipamos?
El anticiparnos a las cosas tiene una función puramente protectora. A través de este mecanismo nos preparamos para nuestro presente y que no nos pille nada por “sorpresa”. Entonces, este engranaje aparece junto con la preocupación que nos conduce a un bucle constante buscando una ansiada solución que muchas veces no llega. Este hecho puede venir acompañado, en alguna ocasión, de insomnio y síntomas característicos de ansiedad (sudoración, sensación de falta de aire, presión en el pecho, respiración acelerada…).
Te ponemos algunos ejemplos sobre aquellos pensamientos intrusivos que pueden aparecer en esos momentos:
“¿Y si no soy capaz?”
“Se cansará de ti”
“Nunca podrás conseguirlo”
“Y si lo hago mal”
“Vas a hacer el ridículo”
“¿Y si nunca es suficiente?”
“Te van a traicionar”
“Se van a reír de ti”
Esto puede llegar a ser bastante agotador para la persona debido a que se inician bucles muy incapacitantes y nada constructivos. Muchas veces pensamos que preocuparnos y darle muchas vueltas a las cosas es sinónimo de encontrar una solución. Pero como hemos visto en otros blogs, no todo está bajo nuestro control, por lo que habrá soluciones que no podemos obtenerlas en ese mismo momento.
¿Qué podemos hacer para no anticipar tanto?
Primero recuerda que:
- Lo que te ha sucedido no tiene porqué volver a suceder.
- Es poco probable que lo peor que te esperas ocurra.
- Hay situaciones que por más que las pensemos, no dependen de nuestro control.
Después, es importante que conozcamos de dónde procede este “sobrepensar las cosas”. Muchas veces puede deberse a una falta de seguridad, miedo al fracaso y a no querer decepcionar a los tuyos, etc.
A continuación, te recomendamos una estrategia que puede servirte a gestionar estos pensamientos intrusivos:
Escribe en un folio todo aquello que te preocupe y apunta cuántas de esas cosas dependen de ti a día de hoy. Esto te ayudará a soltar aquello que no puedes tener control en tu presente y te ayudará a plantearte objetivos más ajustados a tu realidad, aportándote más calma.
Por último…
Este y otros muchos aspectos, suelen ser un tema de ayuda en psicología y que trabajamos con nuestros pacientes en consulta. Si al leer esto te has sentido identificado o te ha provocado alguna reflexión, puedes pedir ayuda a alguien de tu entorno. Y recuerda que tenemos agenda abierta para poder ayudarte desde la terapia sistémica.
Trabajamos con terapia individual, terapia familiar sistémica o terapia de pareja online. Te animamos a pedirnos información rellenando el formulario que encontrarás en esta página web o enviándonos un correo electrónico a info@comerseelcocopsicologia.com
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